Quienes somos?

"Padres Embajadores ACI Argentina" es un grupo de Padres, autoconvocados, de Niños con Altas Capacidades (ACI).
Como un eslabón más en la cadena social, trabajamos en torno al tratamiento de temáticas relativas a las A C I, bregando por revertir el inmenso desconocimiento que las rodea y las problemáticas derivadas de su inadecuado tratamiento y de la no atención de las Necesidades Educativas Específicas del niño.
Somos un grupo de ACCIÓN.

Objetivos Principales:
- La Reglamentación e Implementación del Art 93 de la Ley Nacional de Educación.
- La Creación de una Secretaría para la Atención de las Altas Capacidades dentro del Ministerio.
- Capacitación Docente.

Objetivos Secundarios:
- Brindar Asesoría y Orientación GRATUITA a quien lo solicite, implementando planes de Atención a las Necesidades Específicas tanto en el área de Salud como de Educación para el Niño y su Familia.
- Desmitificar en la sociedad el tema de las Altas Capacidades.
- Mediante la información real y el boca a boca, mostrar Fortalezas y Debilidades de la Altas Capacidades, SIN HACER HINCAPIE en la palabra Superdotación para ir derribando así falsas expectativas hacia nuestros
hijos.
- Ser agentes multiplicadores y de cambio, con la mirada puesta en nuestros niños, los que vendrán y aquellos que aún no han sido detectados.

Las opiniones y experiencias vertidas por los miembros del Grupo son de exclusiva responsabilidad de cada persona y no reflejan necesariamente la postura de Padres Embajadores ACI Argentina.


Pueden solicitar el "Documento informativo ACI" a través de nuestro mail y de manera gratuita.
BIENVENIDOS !!!

domingo, 4 de septiembre de 2016

Campaña Nacional: "3 Puntos por la Inclusión de los Niños ACI"


En el mes de Octubre de 2016 estaremos lanzando:

  Campaña Nacional:

“3 puntos por la inclusión de los Niños ACI”

(Con Altas Capacidades Intelectuales, Talentos y Superdotación)
1) Creación de una Secretaría para la Atención de las Altas Capacidades Intelectuales dentro del Ministerio de Educación de la Nación.
2) Capacitación Docente.
3) Reglamentación e Implementación del Artículo 93 de la Ley Nacional de Educación.

 
 
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¿Superdotado, Talentoso, Precoz o con Altas Capacidades?

Se emplean diversos términos para expresar las cualidades intelectuales superiores; superdotación, altas capacidades, talento, genialidad, precocidad...

En muchas ocasiones, ya sea por facilitar la comunicación o por puro desconocimiento, estos conceptos se utilizan como sinónimos, sin embargo no tienen el mismo significado.
 
ALTAS CAPACIDADES es una expresión que engloba distintos fenómenos relacionados con la capacidad intelectual excepcional.
Así, cuando hablamos, por ejemplo, de superdotación, de talento matemático o de talento artístico, nos estamos refiriendo a distintos tipos de altas capacidades intelectuales.
 
SUPERDOTACIÓN:
 
a) La definición clásica de superdotación sigue un criterio psicométrico. Esta definición psicométrica representa un acercamiento cuantitativo a la visión de la superdotación, de tal manera que, desde esta perspectiva, obtener una puntuación de dos desviaciones típicas o más por encima de la media (CI>130) es una condición necesaria y suficiente para ser identificado como superdotado.
 
Si quieres saber más sobre CI y Superdotación, pincha aquí
 
b) Desde una concepción más actual, en la identificación de la superdotación se contempla no solo la dimensión cuantitativa sino también la cualitativa. Se emplean sistemas de medidas múltiples para desglosar la capacidad intelectual en diferentes aptitudes, obteniendo así un PERFIL COGNITIVO del individuo, que en el caso de la superdotación se caracteriza por mostrar una elevada capacidad (por encima del percentil 75) en todos los ámbitos de procesamiento y que permite la combinación de recursos diferentes. La superdotación supone, por tanto, la disposición de una estructura cognitiva y unas capacidades de procesamiento de la información que se ajustan a cualquier contenido (competencia general).
 
TALENTO: el sujeto muestra habilidades excepcionales en alguno o algunos de los recursos cognitivos, lo que le hacen especialmente competente para una determinada temática (competencia específica). Se distinguen varios tipos de talento: simple,  complejo, conglomerado, etc.
        
PRECOCIDAD: el niño o niña muestra cualidades de superdotación o talento a edades tempranas, pudiendo más adelante —una vez finalizado el desarrollo cognitivo (a los 12-14 años) —, mantener o no la excepcionalidad intelectual.
Cabe mencionar que la mayoría de niños superdotados han sido precoces en algún área del desarrollo, pero también puede haber niños con un desarrollo normal que al pasar a la adolescencia y la edad adulta alcanzan la consideración de superdotados o talentosos.
 
En la siguiente tabla se resumen los principales fenómenos que engloban el concepto de Altas Capacidades Intelectuales:
 
 
 
 
 
 
TIPOS DE
 
ALTAS
 
CAPACIDADES
 
 
TALENTO SIMPLE
Verbal
Lógico
Matemático
Espacial
Creativo
TALENTO COMPLEJO
    Académico
  Artístico- Figurativo
SUPERDOTACIÓN
PRECOCIDAD (<12 años)
 

 
 
 
IMPLICACIONES EDUCATIVAS
 
La Ley Orgánica de educación utiliza el término «altas capacidades intelectuales» para referirse a estos alumnos que requieren una atención educativa diferente a la ordinaria, por lo que esta diferenciación entre distintos tipos de alta capacidad es de capital importancia ya que:
 
— La identificación no se reduce al etiquetaje del alumno como “superdotado” o “no superdotado”, sino que va a suponer la posibilidad de aplicar una respuesta educativa más ajustada a las necesidades específicas de estos alumnos (existen características diferenciales entre superdotados y talentosos en cuanto al funcionamiento cognitivo y socio-emocional, que repercuten en el ámbito escolar).
 
— El número de alumnos implicados varía, ya que si tomamos como única referencia la valoración del CI, que se basa en un punto de corte y no tiene en cuenta los distintos tipos de talentos, el porcentaje de personas con perfil de alta capacidad (=superdotados) oscilará entre el 2 y el 3% de la población, sin embargo, desde una perspectiva más acorde a los nuevos modelos de inteligencia, este porcentaje puede llegar a constituir alrededor del 10-15% de la población, incrementando sustancialmente el número de alumnos que pueden beneficiarse de las medidas de atención educativa a personas con altas capacidades.

martes, 30 de agosto de 2016

DIAGNÓSTICOS ERRÓNEOS EN LA ALTA CAPACIDAD INTELECTUAL


 ¿Por qué los niños superdotados están recibiendo tantos diagnósticos erróneos?

Existen 2 razones principales. La primera, es la falta de conocimiento específico por parte de los profesionales. Consecuencia de ello, confunden ciertas características de la superdotación con uno o más desórdenes.

  
Los asesores psicopedagógicos de los colegios, los profesores y otros profesionales como los psiquiatras, psicólogos y pediatras reciben poca formación específica que les permita distinguir entre los comportamientos que se derivan de la superdotación de los que se derivan de los desórdenes diagnosticables del comportamiento (Harnett, Nelson y Rinn, 2004; Silverman, 1998).
 
Los ámbitos de la educación y de la psicología, así como otras áreas del cuidado de la salud, han ignorado durante mucho tiempo el campo de los niños y adultos superdotados y con talento -aquellos con una creatividad e imaginación substancialmente por encima de la media-.
 
Aunque los niños y adultos retrasados han sido, durante mucho tiempo, sujeto de extensa investigación científica y estudio, en la práctica y entrenamiento clínico, se ha puesto mucho más énfasis en individuos que muestran dos o más unidades de desviación por debajo de la media que en personas que muestren dos o más desviaciones por encima de la media habilidad.
Los esfuerzos en le diagnóstico y el énfasis en los niños y adultos superdotados, dentro del campo de la psicología, han sido episódicos y menores (Hayden, 1984; Horowitz y O´Brien, 1985); la publicación de la Asociación Nacional de Niños Superdotados (EEUU, 2002) cita las necesidades de la investigación científica adicional en muchas áreas.
 
En segundo lugar, hay desórdenes, como la depresión existencial o la anorexia nerviosa, que son más probables de darse entre ciertos grupos de niños o adultos superdotados, por lo que los diagnósticos de estos desórdenes son, por tanto, mucho más necesarios (Neihart, 1999; Piirto, 2004; Webb, 199, 2001).
 
¿Cuántos de estos desórdenes son el resultado de la interacción entre el temperamento y el entorno?

Los problemas inducidos por el entorno no se deberían considerar simplemente como "patologías de origen desconocido".
Cambiando el entorno pueden tratarse efectivamente muchas situaciones, En nuestra opinión, los profesionales de la salud podrían proveer de un mejor tratamiento si incorporasen a su planteamiento el conocimiento de la manera de funcionar la mente diferente de la persona además de su entorno, sea el entorno familiar, el del colegio o el de su lugar de trabajo.
                                                       (Foto gentileza La Educación Prohibida)
También hemos de resaltar otro problema que influye potencialmente en la precisión de los diversos diagnósticos.
Determinadas características de los niños superdotados llevan a los profesionales de la salud y de la educación, -no especializados-, a ignorar un desorden subyacente. Es decir, las características de la superdotación son confundidas con las de otra situación, haciendo que los diagnósticos y la intervención no sean precisos.
Por ejemplo, la genialidad de un niño o joven puede encubrir una falta de habilidad para aprender determinados temas.
Esta situación puede producirse durante diversos años, porque el niño superdotado puede absorver el material escolar simplemente escuchando, mirando o combinando su creatividad con astutas adivinanzas.
 
Muchos padres han descrito cómo sus hijos superdotados han usado sus habilidades verbales para "tratar de engañar" a los padres o al terapeuta haciéndoles creer que no hay problemas o incluso que los padres, en sí mismos, son el problema.
Los  niños superdotados no suelen describir sus propios "atajos" o estrategias, y puede que minimicen o añadan un aspecto positivo en los problemas, po rlo que dificulta al terapeuta a la hora de acertar en los problemas de verdad.
 
Algunos niños superdotados tienen una historia de diagnósticos múltiples o hasta conflictivos, sugiriendo que el problema es bastante severo o que el niño no encaja claramente en una categoría de diagnóstico.
Si los diagnósticos sólo se basan en comportamientos comunes de superdotados, el niño podría acumular una larga lista de diagnósticos, donde cada uno atiende unos pocos aspectos de la personalidad del niño, pero no la describe plenamente.
 
Por ejemplo, hemos visto niños superdotados a los que se les ha dado simultáneamente los diagnósticos de Desorden Oposicional-Desafiante, el Desorden Obsesivo-Compulsivo, Desorden Bipolar y el Desorden de Asperger.
Tales diagnósticos múltiples, sirven para enmascarar, estigmatizar y reforzar la sospecha de que "tengo algún problema".
Los niños superdotados ya son excepcionales por naturaleza, y exhiben dramáticamente ciertas características de comportamiento, por lo que se hallan ante mayor riesgo de recibir múltiples diagnósticos que frecuentemente son erróneamente considerados como si se tratara de que el niño tuviera determinadas dificultades severas.

(Centro HEC)

lunes, 29 de agosto de 2016

Diagnóstico diferencial del TDAH

Dificultad en la identificación del trastorno


Durante la primera infancia puede ser difícil distinguir los síntomas del Trastorno por déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH)  con ciertos comportamientos propios de la edad en niños activos (corretear, levantarse de la silla, actuar ruidosamente, etc.)


Numerosos trastornos o problemas médicos pueden manifestarse por síntomas presentes o nucleares del TDAH lo que dificulta la correcta identificación del trastorno. 
Esta dificultad aumenta   cuando algunos de estos trastornos están asociados o son comórbidos al propio TDAH (trastornos de ansiedad, problemas de sueño, estrés ambiental, inquietud, inmadurez cognitiva, etc.)

La dificultad principal a la hora de identificar el TDAH correctamente parte del desconocimiento del trastorno cuando no existe información de las características del trastorno y sus manifestaciones desde las familias o los centros escolares.
También la identificación del trastorno a menudo resulta difícil a los profesionales de la salud debido a la posible presencia de otros problemas o alternaciones:
  • Problemas médicos
Existen una gran variedad de problemas médicos y psiquiátricos que pueden parecerse al TDAH. Causas médicas o físicas incluyen problemas audición, problemas de atención, epilepsia, secuelas de traumatismo craneal, enfermedad médica aguda o crónica, malnutrición, alteraciones de la visión, síndrome de piernas inquietas, trastornos de memoria,trastorno del sueño, problemas tiroideos, problemas ambientales, etc.
  • Trastornos del aprendizaje
En ocasiones algunos niños/as con distintos grados de retraso mental leve y capacidad intelectual en el límite con el retraso mental, pueden ser confundidos con el TDAH.
Cuando nos encontramos con un niño/a con un cociente intelectual (CI) bajo que acude  a un centro académico que no toma en consideración esa dificultad y desajuste del ritmo a su capacidad, es frecuente que aparezcan síntomas de inatención, desmotivación y pérdida de interés que no tienen por qué corresponder a un trastorno de déficit de atención.   
También puede observarse desatención en el aula cuando niños/as de elevada inteligencia están situados en ambientes académicamente poco estimulantes.

Los niños/as con problemas académicos de lecto-escritura, cálculo, comprensión, a menudo son confundidos con niños con déficit de atención, ya que las dificultades y errores académicos de estos niños concurren a veces con las dificultades que se aprecian en los sujetos con TDAH, y es por tanto necesario realizar evaluaciones específicas y pruebas de tamizaje.
  • Trastornos afectivos
Respecto a la hiperactividad, algunos niños en la parte alta del espectro normal de actividad pueden parecerse a niños con TDAH, o niños con un temperamento difícil. También el trastorno bipolar de comienzo temprano se puede parecer al TDAH.
Los trastornos de ansiedad,  las fobias, la depresión, o las secuelas de abuso o abandono de las necesidades del niño pueden interferir con la atención y la concentración, estados de agitación, etc. (Soutullo y Díez, 2007).

  • Trastornos de conducta
Los sujetos con comportamientos negativistas pueden resistirse a realizar tareas laborales o escolares que requieren dedicación personal a causa de su renuncia a aceptar las exigencias y normas de otros.
En este caso el diagnóstico diferencial puede complicarse cuando algunos sujetos con TDAH presentan de forma secundaria actitudes negativistas y opositoras hacia el estudio o las diferentes responsabilidades.

Los ambientes excesivamente permisivos también dan lugar a conductas desorganizadas, falta de hábitos y rechazo a las normas y responsabilidad en las tareas. Los sujetos contrastornos disocial y problemas graves de conducta (conductas ilícitas, ausencia de respeto por las normas, destrucción de la propiedad, comportamientos disruptivos y/o agresivos, etc.)  también pueden confundirse con sintomatología propia del TDAH, especialmente en la adolescencia.
  • Uso de fármacos
Con respecto a los fármacos y sustancias psicoactivas, existen algunos medicamentos comofenobarbital o carbamacepina, y drogas como el alcohol, el cannabis, la cocaína, o los inhalantes volátiles, que pueden disminuir la capacidad la atención y concentración, desorganizar el pensamiento, provocar desajustes en los hábitos y la organización del tiempo, problemas de memoria, falta de motivación e interés, etc.
  • Ambientes no favorecedores
En algunos escolares puede observarse desatención en el aula cuando niños de elevada inteligencia están situados en ambientes académicamente poco estimulantes, ambientes desorganizados, con falta de límites y normas y/o caóticos, o excesivamente rígidos, con demandas desajustadas a las capacidades o ambientes excesivamente demandantes, pueden ocasionar a los alumnos, estrés ansiedad, agitación y problemas de atención y organización.



http://www.fundacioncadah.org/

sábado, 27 de agosto de 2016

Estilos de aprendizaje. ¿Tu hijo es visual, auditivo o kinestésico?

Cada niño tiene una forma de aprender que le encaja más que otra. ¿Sabes cuál es la que mejor le va a tu hijo? Descúbrelo y ayúdale a potenciar sus puntos fuertes en el aprendizaje.

Estilo de aprendizaje visual     

                            
Las personas preferentemente visuales relacionan el aprendizaje con las imágenes.
Se calcula que entre el 50 y el 60% de la población pertenece a este grupo.
En el colegio, mucho de lo que se enseña está enfocado a este tipo de niños: cuentos, demostraciones en la pizarra, lecturas, etc. Los niños visuales recuerdan mejor lo que leen que lo que escuchan: seguirán las explicaciones del profesor, pero aprenderán sobre todo por los libros y apuntes.
Tienen facilidad para absorber grandes cantidades de información a la vez y se les dan bien los conceptos abstractos.

¿Qué le viene bien?
Para potenciar sus puntos fuertes, que estimulen su creatividad.
Con estos niños funcionan muy bien los “mapas mentales”, un sistema que se utiliza en los colegios para estimular el pensamiento y la memoria por medio de palabras clave, colores, imágenes, dimensión, secuencia, lógica e imaginación.
Cuando el niño tenga que aprender conceptos complejos, le ayudarán los bocetos, dibujos animados o gráficos.
Los niños visuales son con frecuencia pequeños teleadictos.
Para animarle a moverse, lo mejor es proponerle actividades que impliquen movimiento, apelando a su preferencia visual: fotografía, cerámica, exposiciones…
También le gustarán los juegos de pelota, en los que se necesita una buena coordinación ojo-mano.

Estilo de aprendizaje auditivo     

                                 
Los niños cuyo sentido predominante es el auditivo piensan y recuerdan de manera secuencial y ordenada, por eso prefieren los contenidos orales y los asimilan mejor cuando pueden explicárselos a otra persona o repetirlos en voz alta.
En el colegio retienen con facilidad las explicaciones del profesor, y pueden memorizar las lecciones repitiéndolas con sus propias palabras.
Tendrá una memoria bien entrenada y no le costará recordar conceptos nuevos.
Se le darán bien la música y los idiomas, aunque pueden costarle más la ortografía y los problemas matemáticos, que se asimilan de manera visual.
Se puede potenciar el aprendizaje de estos niños con material auditivo (cds, dvds etc), con debates y con lecturas en voz alta. Se calcula que entre un 10% y un 20% de la población privilegia el estilo de aprendizaje auditivo.

¿Qué le viene bien?
Estudiar con un amigo, grabar las lecciones o “cantarte” los temas para aprendérselos.
Cuando tenga que concentrarse o memorizar algo, le vendrá bien escuchar música instrumental bajita.
Para potenciar su capacidad visual, juega con el niño a juegos de memoria.
También le vendrá bien ver mapas y planos de ciudades y comentar dónde está cada cosa, cómo ir de un sitio a otro…
Para fomentar su capacidad de movimiento: actividades en grupo como hacer teatro, ballet o cantar en un coro.
Las excursiones en familia, la jardinería o volar cometas le ayudarán a relajar el estrés.

Estilo de aprendizaje kinestésico     

                            
Probablemente tiene talento para casi cualquier deporte, pero no necesariamente para la escuela.
Lo importante es que tanto el niño como sus padres tengan claro que no es menos inteligente que los demás, solo que en la escuela la mayoría de las técnicas de aprendizaje están más adaptadas a los niños visuales y auditivos.
Los niños kinestésicos aprenden, sobre todo, al interactuar físicamente con los materiales educativos.
El tacto es su sentido predominante, y recuerdan mucho mejor lo que hacen que lo ven o escuchan, porque necesitan asociar los contenidos con movimientos o sensaciones corporales.
Son los típicos niños que “no pueden estarse quietos en clase”. Entre un 30% y un 50% de la gente privilegia este estilo de aprendizaje, que es más frecuente en los niños que en las niñas.
La forma de almacenar la información de los niños kinestésicos es la más eficiente para todo lo que tiene que ver con lo deportivo y artístico, mientras que se les da peor recordar la información académica.

¿Qué le viene bien?
El deporte, el dibujo y la pintura, los experimentos de laboratorio y los juegos de rol, mejoran su aprendizaje.
Si tiene que memorizar algo o hacer ejercicios de matemáticas, deja que camine, se levante de la silla o sacuda los pies.
Ayúdale a planificar sus deberes.
Estos niños se defienden mejor en tareas de tiempo limitado y con descansos frecuentes.
Posiblemente la caligrafía no será su punto fuerte: tendrá que practicarla, pero también le estimulará aprender a escribir en el ordenador.
Combina el aprendizaje con el movimiento.
Por ejemplo, si se le hace preguntas sobre algo que tenga que aprender para clase,  puede intentar encestar una bola de papel en la papelera cada vez que acierte una respuesta.
Para reforzar su lado auditivo,  jugar con un micrófono para grabar cuentos, canciones, chistes o para retransmitir los eventos familiares, como si fuera un locutor de radio.
Leer el periódico, viendo las fotos, y comentar las noticias le vendrá bien para potenciar su capacidad visual y oral.

viernes, 26 de agosto de 2016

LA DISINCRONÍA MOTRIZ FINA EN NIÑOS/AS CON ALTAS CAPACIDADES

Cuando a un niño o una niña le son detectadas altas capacidades intelectuales de manera precoz, aunque no es por supuesto extrapolable a todos los casos, cabe la posibilidad de que paralelamente, podamos observar ciertas dificultades en algunas de las áreas, para las que cognitivamente ha de encontrarse preparado a la hora de desarrollar determinadas habilidades que van a exigirle en el contexto escolar.
Tal es el ejemplo de la denominada Disincronía Psicomotriz, término acuñado por Jean-Charles Terrassier en el año 1994:

  • Disincronía intelectual – psicomotora: la mayoría de los niños superdotadosaltas capacidades intelectuales aprenden con gran precocidad a leer; sin embargo, pueden tener problemas con la escritura puesto que su evolución motora es más lenta. Resulta difícil coordinar una gran agilidad mental con los movimientos, aún torpes, de una mano infantil.
    Sin embargo, estos niños suelen trazar dibujos o escribir con gran frecuencia, dado su carácter curioso e inquieto. Forzar a los superdotados para que empiecen a escribir sin estar preparados puede provocarles estados de
    ansiedad e insatisfacción.
                                    (Fte Wikipedia)
Sabemos que la disincronía no algo exclusivo de la alta capadidad. El desarrollo de toda persona es asincrónico, no lineal; aunque bien es cierto que cuando el desarrollo de ciertas habilidades es muy notable en comparación con el grupo de niños y niñas de la misma edad cronológica, estas diferencias entre los “distintos desarrollos” se hace más patente o más visible, tanto en cuanto a la psicomotricidad gruesa (movimientos desarrollados en los cambios de posición del cuerpo y la capacidad para poder mantener el equilibrio), como en cuanto a la psicomotricidad fina (movimientos o acciones que implican pequeños grupos musculares de cara, manos y pies).


¿POR QUÉ SE HACE NECESARIO LOGRAR UN DESARROLLO ÓPTIMO DE LA PSICOMOTRICIDAD FINA?
Tanto en el ámbito de actividades de la vida diaria, como en el más puramente escolar, es necesario haber logrado un desarrollo óptimo de psicomotricidad fina para poder llegar a desarrollar habilidades tan variadas como abrocharse botones, los cordones de los zapatos, coger adecuadamente los cubiertos, controlar el soplo, sonreír, pronunciar ciertos sonidos, utilizar tijeras y por supuesto, tanto para agarrar como para manejar adecuadamente los utensilios necesarios para dibujar, pintar y escribir.
Obviamente, en el caso de hacer sido detectada una alta capacidad intelectual, y observar que el niño o niña presenta algún tipo de dificultad en este tipo de habilidades, lo más adecuado resulta proporcionar un apoyo para que pueda lograr un desarrollo óptimo de las mismas.
Hemos de considerar, por supuesto, que puede incluso haber tenido un acceso precoz a la lectura, y sin embargo le resulta mucho más costoso escribir, lo cual puede llegar a resultar muy frustrante para él o ella.

Quisiera comenzar por ciertas actitudes que habría que evitar si lo que deseamos es proporcionarle el apoyo que realmente necesita:
1- No estar recordándole a cada paso lo mal que escribe. Probablemente ya está siendo consciente de que no está logrando un nivel de escritura adecuado, por lo que si hacemos aún más hincapié en aquello que no logra, lo que vamos a obtener es mucha más desmotivación por el aprendizaje.
2- Dejar de lado sus potencialidades para centrarse en lo que no consigue. Es habitual que cuando observamos que un niño o una niña desempeña una habilidad con cierta soltura, en lugar de centrarnos en ello, se tiende a optar por intentar ayudarle en aquello que por contra no logra.
Con ello lo que en realidad estemos consiguiendo es colocarle la etiqueta de “no capaz de”, la cual irá a asumir rápidamente.

Por lo tanto, lo más adecuado en primera instancia es cuidar esa parte más emocional del aprendizaje, la cual obviamente no sólo va a repercutir sobre su interés por el mismo, sino además sobre el desarrollo de su propia autoestima y su autoconcepto.
Es importante por tanto, que todas aquellas actividades destinadas a promover el desarrollo óptimo de la psicomotricidad fina se lleven a cabo siempre desde una perspectiva lúdica, no como una obligación planteada al niño o niña.

Fuente  HeC Centro de Psicología